Valentina permaneció inmóvil durante varios minutos.
Con el teléfono aún en la mano.
La llamada había terminado.
Pero el miedo no.
Porque después de tantos años...
Después de tantas ciudades.
Después de tantos intentos por construir una vida normal...
Él había vuelto.
O quizás nunca se había ido.
Sus ojos se llenaron de lágrimas.
Porque había pasado media vida huyendo de una sombra.
Y ahora esa sombra estaba nuevamente sobre ella.
Entonces caminó hacia una pequeña biblioteca.
Abrió un compartim