La presencia de Valeria Montemayor ñl algo dentro de Emilio.
No era amor.
No era deseo.
No era la necesidad de recuperarla.
Era algo mucho más complejo.
Algo que no esperaba sentir.
Nostalgia.
Después de que Valeria abandonó la oficina, Emilio permaneció varios minutos inmóvil frente al ventanal.
Observando la ciudad.
Pensando.
Recordando.
Porque era imposible no hacerlo.
Aquella mujer había sido una parte importante de su juventud.
Su primer gran amor.
La primera mujer con la que imaginó un fu