~MAKSIM~
La furia me golpeó tan rápido que apenas fui consciente del momento exacto en que crucé la distancia entre nosotros.
Agarré a Yegor por la camisa y lo estampé contra la puerta de la camioneta blindada.
—¿Dónde mierda está Leonid? —gruñí en su cara, apretando el agarre de mi puño en su camisa—. ¿Por qué no vino?
Todo ocurrió al instante.
Los hombres de Petrov levantaron las armas. Los míos hicieron exactamente lo mismo.
El sonido metálico de los seguros quitándose retumbó alrededor del