~MAKSIM~
Unos segundos después, salimos al jardín como si nada. Como si no estuviéramos a punto de comprobar algo que, de ser cierto, podía cambiar el sentido de todo. De mi puta existencia misma.
Pero es que con todo mi ser esperaba que Artem estuviera bien equivocado, porque yo no podía sentir celos por Alessia Cardinale.
Me negaba a aceptarlo.
Artem caminaba a mi lado con una tranquilidad que me resultaba irritante, como si ya supiera el resultado de ese maldito experimento y solo estuviera