~MAKSIM~
Tomé una de las carpetas, la cerré de golpe y la lancé sobre el escritorio antes de mirar a Artem.
—Los dos italianos que trabajan para Alessia llegarán a Moscú hoy en la noche —informé—. Quiero que nuestros hombres cooperen con ellos y les den toda la información que ellos les pidan.
Artem levantó una ceja inmediatamente, claramente intrigado por la orden.
—Vaya. Parece que finalmente aceptaste que los italianos se involucren en esto.
Bufé mientras me echaba hacia atrás en el asiento.