~ALESSIA~
Estaba terminando de obligar a Maksim a comer los últimos bocados de la comida cuando alguien llamó a la puerta de la habitación.
—Pase —dije mientras dejaba el vaso de agua sobre la bandeja.
La puerta se abrió casi inmediatamente después y Nicolo apareció al otro lado. Entró con esa presencia tranquila y solemne tan propia de él, impecablemente vestido a pesar de haber pasado la noche entre sangre, humo y disparos.
—Pakhan. Signora —saludó respetuosamente inclinando apenas la cabeza.