~ARTEM~
La pregunta de Alessia me hizo mirarla.
Durante un momento consideré responder que sí, porque Herminia apareció inmediatamente en mi cabeza.
La vi como la había encontrado aquella noche: inconsciente sobre el asfalto, descalza, cubierta de arañazos y con sangre bajándole por el rostro. Después la recordé sentada frente a mí, sosteniéndome la mirada mientras intentaba fingir que no estaba aterrada, amenazándome con un cuchillo aunque apenas pudiera caminar y finalmente contándome,