— De acuerdo, ¿cuándo será la validación? - pregunté bruscamente, cansada. — ¿Y cuáles son los riesgos, además de la muerte inminente, de la cual, extrañamente, me estoy acostumbrando?
- No eres tan tonta como pensaba - provocó, apretando ligeramente mis brazos y oliendo el aire. - Por la densidad del aire, diría que en dos días llegará la gran tormenta.
- Exacto, Bestia... - Encogió los hombros Elara. - Aún hay tiempo, necesitamos prepararte.
- ¿Qué tendré que hacer exactamente? - la miré mien