— ¡Por tu elección! - respondió Harvey, sujetando firmemente mi muñeca para evitar que lo atacara. — Sophie, elegiste ser mía, y tu reacción intensa solo demuestra cuánto aún deseas ser mi Luna.
El Alfa me atrajo hacia un apasionado beso. Intenté alejarme y negarme, pero intensificó el beso, forzando que mis labios se abrieran, permitiendo que su lengua explorara cada rincón. Mi cuerpo se encendió. Su beso era como una adicción que me hacía desear más y más.
Él sostuvo suavemente mi nuca, tiran