Mundo ficciónIniciar sesiónLa vida protege a la vida, incluso antes de respirar su primer aliento.
Aria sintió el primer indicio como una llama tibia que se encendía en lo más profundo de su vientre. No era dolor, sino algo más primitivo: una presencia que despertaba, diminuta pero feroz, como un corazón que late por primera vez. Sus manos se dirigieron instintivamente al lugar donde apenas se insinuaba una vida nueva, y por un momento, el caos de la torre colapsada se desvanec







