Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlgunas verdades llegan demasiado tarde para cambiar el destino.
Aria retrocedió instintivamente, sus manos volando hacia su vientre en un gesto protector que había perfeccionado durante meses. Los gemelos se agitaban violentamente dentro de ella, como si reconocieran la presencia de Selene, como si la llamaran con una necesidad que trascendía la razón o la voluntad.







