C90 -PERSECUCIÓN
—Señorita, no quiero alarmarla… pero nos están siguiendo —dijo, sin apartar los ojos del espejo retrovisor.
Lucy giró la cabeza y dos autos oscuros, cerraban distancia. Un tercero apareció desde un callejón, sumándose a la cacería y su corazón latió con fuerza.
—Malcom, ¿qué hacemos? —preguntó, ansiosa.
—Agárrese fuerte —fue lo único que él dijo antes de pisar el acelerador a fondo.
El auto rugió, derrapando en una curva cerrada y los neumáticos chirriaron contra el asfalto. Lo