C42- MALDITO CIRUJANO.
C42- MALDITO CIRUJANO.
La casa a las afuera de París quedaba a kilómetros, era una vieja propiedad abandonada.
Dentro, Dante respiraba con dificultad, estaba atado a una silla oxidada, el sudor se mezclaba con la sangre que le pegaba la camisa al pecho y cada movimiento le arrancaba un quejido.
Había pasado horas allí, esperando, sin saber cual era su destino.
Pero Eros no tenía prisa.
Cada paso que daba era deliberado y cerró la puerta detrás de él con calma. Se acerco hacia el centro de