109. En sus brazos: una madre volviendo a vivir
Lo que despoja a Angelina de mantenerse totalmente tranquila es que sigue corriendo hacia la mansión siendo llamada por Fabrizia una vez la observa desaparecer.
Pese a sentir que está en la cuerda floja donde un sólo paso la tamborilea y le evita que dé un paso más sigue corriendo.
Al observar que el cuarto donde Fabrizia había dejado a los niños está abierto y Paolo no está ahí.
Se apoya del umbral de la puerta sintiéndose despojada del aire y de la calma.
¿Acaso se está imaginando las cos