En cuanto el avión privado de Roy aterrizó, bajamos los dos, viendo acercarse a mi madre con mi hijo en sus brazos, mientras un chofer sacaba del maletero de una limusina el equipaje para subirlo al avión. Le cogi a mi bebe de los brazos de mi madre, dándome ella un fuerte abrazo llorando
— Cuando estemos instalados, vendré a por vosotras, no os digo donde vamos por que Aaron esta tarde vendra y asi no hara nada, cuidaros por favor — comentó Roy a mi madre
— Cuidalos Roy, sabes que son mi vida