Valentina Moreau caminaba como depredadora acercándose a presa. Cada paso era calculado, deliberado, letal. Las mujeres de su ejército se desplegaban en formación militar perfecta, armas listas, ojos evaluando amenazas.
Tamara se puso de pie lentamente, apartándose de Damián a pesar de su protesta silenciosa. Si esto iba a terminar en sangre, no quería que él fuera el primero en caer.
—Valentina —llamó, su voz más firme de lo que se sentía—. Necesitamos hablar.
Valentina se detuvo a veinte metr