Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer llegó demasiado rápido y demasiado cruel. Tamara no había dormido, ninguno de ellos lo había hecho. El apartamento estaba lleno de actividad frenética: mapas desplegados, armas siendo verificadas, comunicadores probados una y otra vez.
Pero en el centro de todo ese caos controlado, Tamara permanecía inmóvil junto a la ventana, mirando las montañas donde el Château Bellevue esperaba como una trampa elegante.
<






