Mundo ficciónIniciar sesiónLa oscuridad más allá de la puerta no era simplemente ausencia de luz. Era algo más denso, más antiguo, como si el tiempo mismo se hubiera solidificado en ese espacio hermético durante décadas. Mei dio un paso adelante, su linterna cortando la negrura con un haz que parecía débil, casi inútil contra la magnitud de lo que yacía oculto.
—Espera —murmuró Gabriel, su mano encontrando el hombro de ella







