Capítulo 14. La verdad o la mentira.
Ares se quedó quieto frente al vidrio de la UCI. Tres horas. Tres horas mirando a su hijo pelear por su vida.
Decidió entrar y se sentó junto a la cama. Tomó la mano pequeña de Harry. El pequeño, seguía conectado a máquinas, respirador y suero.
Era la imagen más devastadora que Ares había visto en su vida.
Lo observó en silencio.
—Papá, está aquí —susurró—. No te rindas.
De repente, los dedos de Harry se movieron. Un leve temblor.
Los monitores apenas variaron, pero entonces, muy débil, casi c