En la cocina un sinfín de ruido se escuchaba de parte de la pelirroja, quien parecía querer desquitar aquel grande enojo que sentía en aquellos momentos con los utensilios de dicho lugar, lo cual tenía a todos los sirvientes temerosos de preguntar si ocurría algo a la reina, porque la verdad era que esta solía ser una persona pacífica y muy tranquila, pero justo en aquel momento parecía estar convertida en otra persona, mientras que hacia lo que parecía ser algo que estaría completamente lleno