*Adriano Di Lauro*
Paseo el brazo por la cama buscando el cuerpo de diosa de mi mujer, pero en su lugar encuentro un bulto pequeñito. Abro los ojos solo para encontrar a la bebé más hermosa del universo prendida de su chupete y dormida.
«¿Y ahora a dónde ha ido?»
Desde hace una semana estoy lidiando con una esposa rebelde en máxima potencia.
Rodeo la cama con los almohadones, compruebo el pañal de Alexa una última vez y la beso en la frente antes de dejar la habitación.
Paso por el cuarto de