Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo veintinueve
La mujer de acero
*Adriano Di Lauro*
Por un instante creo no llegar a tiempo, pero mis pies parecen volar y detengo su mano a solo unos pocos milímetros de la cara de mi esposa.
La sangre corre a través de mis venas enfebrecida, burbujeando en su punto de ebullición y a medida que hierve más, el frío en mi mirada crece. Es un rasgo que me caracteriza: calor por dentro







