Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo veinticuatro
Veinticuatro horas
(Bueno qué coincidencia que el capítulo 24 se llame así, ¿no? Señales del destino le dicen)
*Stella Di Lauro*
Siento cómo se me comprimen los pulmones, agotando el aire en mi sistema. Las piernas me flaquean y es Enrico quien me sostiene para no darme de bruces contra el suelo. Tengo un defecto muy grande y es que no sé reaccionar bien ante las malas







