Capítulo treinta y seis
Enfrentamientos y batallas
*Enrico Falconi*
Ha pasado una semana. Una jodida semana y no salgo de este tonto enamoramiento hormonal. ¡Parezco un put0 adolescente!
La sigo oliendo, besando, tomando y adorando como aquel día en la cabaña, el cual ahora parece muy lejano. Como si hubiera ocurrido muchos años atrás, o tal vez en mis más profundos sueños.
Mi cerebro no me da tregua mandando imágenes suyas constantemente y me siento abrumado por el deseo que me embarga.