Capítulo ochenta y dos (Final)
Me completas
*Stella Di Lauro*
Resoplo por enésima vez, sintiéndome como una estúpida aquí sentada en el sofá del salón principal de la casa, mientras mi padre y mi novio caminan toda el perímetro peleando.
Donde uno quita algo, el otro la pone y hasta por un puñetero cenicero discuten. ¡Un cenicero! Lo peor de todo es que ninguno de los dos fuma.
—Nos vas a abrir un jodido hueco en mi pared, Falconi —advierte el Magante de Acero.
—O me dejas quitar tus horren