Capítulo cuarenta y dos
Una fantasía hecha realidad
*Stella Di Lauro*
Me mantengo dentro del auto sin muchas ganas de bajar. Reparo en mi apariencia y dejo ver una mueca de desaprobación. Estoy usando el mismo atuendo casual que escogí para la cena en casa, sin una gota de maquillaje y para colmo, la tela está un poco arrugada debido al forcejeo y luego al sexo.
No luzco como una mujer muy decente que digamos.
—¿Qué sucede? —Enrico se percata de mi reticencia.
—No estoy presentable para