Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo cincuenta y dos
Las apariencias engañan
*Stella Di Lauro*
El vino cae al piso y mancha la pulcra alfombra al mismo tiempo que se escucha el sonido del cristal al fragmentarse.
—Bueno —el muy cretino se ríe mientras se limpia la sangre en la comisura de la boca con la yema de los dos—, está claro







