POV Ángela Donovan.
Cinco minutos para salvar a veinte mujeres o verlas morir en el fuego cruzado.
Estaba parada frente al búnker de Ostia con cincuenta Flores de Loto detrás de mí, todas armadas, todas furiosas, todas listas para morir si era necesario. Bruno estaba a mi derecha, con esa expresión que no había visto en veinte años, la del asesino que había sido antes de retirarse. Draco a mi izquierda, calculando ángulos de entrada, rutas de escape, probabilidades de supervivencia. Y mis hijas