Mundo ficciónIniciar sesiónPOV Emma Donovan.
Kaan no había dicho ni una palabra desde que llegamos al hospital, pero podía sentir su furia irradiando como calor de un horno. Sus brazos me rodeaban, pero no era consuelo, era contención, como si tuviera miedo de que si me soltaba correría de vuelta al peligro.
Llevaba veinte minutos intentando encontrar el momento correcto para hablar, pero cada vez que abría la boca, las palabras morían.







