CAPITULO 128
Esteban tiene una sonrisa maquiavélica en este momento, yo sabía que era un hombre persistente pero nunca pensé que estuviera tan obsesionado como para llegar a mi casa.
— Te vas a ir de inmediato de mi casa porque aquí no Eres bienvenido — era la primera vez que veia Pablo tan enojado por una persona.
Era cierto que tenía una especie de raba en contra de santibáñez, pero yo sabía que la rabia de Pablo era más ligada a los celos que otra cosa.
—¿Porque me tengo que ir? Creo que esa