Mundo ficciónIniciar sesiónLa acorralaron contra una pared y dos de ellos la agarraron por los brazos mientras otro se pegaba a ella restregándose asquerosamente con su pelvis contra su vientre, se retorcía resistiéndose ya que, no quería acabar así en una oscura calle.
Por otra parte, Enzo estaba incómodo, no le gustaba ir al otro lado de la ciudad, sencillamente estaba convencido de que esa no era su zona, no obstante, también tenía negocios que atender p







