Abri los ojos por un momento asustada, fijándome que ya no estaba atada a la cama y que alguien me había puesto una manta encima de mi cuerpo tapándome. Me levanté corriendo de la cama, ya que tenía fuertes náuseas, cerrando la puerta del baño, cuando escuche que alguien entraba en el dormitorio. Una vez que me sentía mejor, me asee volviendo a mi dormitorio, viendo a Carlos muy sonriente sentado en la cama, enseguida cogi mi albornoz para tapar mi cuerpo, viendo como él se iba acercando a mi.