11. Nadie ve el precio.
POV Emilia.
Llego a casa y el carpintero ya me está esperando, junto a un grupo de trabajadores que cuchichean entre ellos al verme llegar.
—Señorita Emilia, qué bueno que llega. Quiero mostrarle los trabajos que realizamos en la casa —dice Don Stuart con un tono profesional, pero impaciente.
Cierro los ojos por unos segundos. El sol me arde en los párpados, como si cada rayo quisiera quemarme desde dentro.
Había olvidado por completo las remodelaciones que comencé a hacer…
¿Cómo pude olvidar a