«Me acerqué a la mujer en la fogata, era una bella dama que a pesar de todas las adversidades en su vida se mantenía siempre optimista.
—A pesar de que nos conocemos desde hace algunos meses aun no me has dicho de dónde vienes, por favor dime ¿Cómo es tu nación? —Su voz melodiosa endulzó mis oídos con su encanto.
—Nunca antes había preguntado señorita—Me quedé pensando en como decir mis próximas palabras—Yo vengo de una tierra más allá de la imaginación de tu gente, un lugar donde las personas