AMALIA.
—¿¡Cómo qué ya tuviste sexo!? —le hago una seña para que se calle— ¡No me voy a callar! ¡Además, ni que nos fuera a escuchar alguien!
—Yo los escucho.
Me cubro el rostro con las manos avergonzada después de que Biel, el mate de Amy, haya dicho eso.
—Tú no cuentas —le dice volteándolo a ver antes de girarse a la pantalla—. Y bueno.... ¿En qué estaba?
—Le estabas diciendo que como es que ya tuvo sexo —veo mal a Pato a través de la pantalla— ¿Qué? Ella pregunto y es la verdad.
—Ah, sí, est