AMALIA.
—¿Se encuentra bien, reina?
Levanto la cabeza para ver al mayordomo delante mío.
—Sí, estoy bien, Bob —le contesto dándole una pequeña sonrisa. Me doy cuenta de su vestimenta— ¿Vas a salir?
—Así es —me responde—. Voy a ir a ver a unos amigos.
—Espero que te vaya bien.
—Yo también espero lo mismo —me dice—. Con su permiso.
Asiento y lo veo marcharse dejándome sola.
Veo la hora en mi celular para después dirigir la mirada al arbusto de rosas amarillas.
¿Cómo es que siempre se ven bien?
Si