XVI.
AMALIA.
Respiro profundo y exhalo lo más discretamente posible.
¿Por qué hoy?
—Lennon Sánchez.
Me levanto del banco y me acerco al profesor, chocando accidentalmente mi hombro con una compañera que anteriormente estaba con él junto con su equipo.
—Lo siento —le digo.
Ella parece no escucharme, ya que no se voltea ni me dice nada.
—El trabajo está bien —me dice el profesor refiriéndose a las hojas que tiene en la mano—. No hay que nada que corregir, así que ya lo puede subir si quiere.
—¿En seri