-Doctora Duarte, el dolor que esta podre mujer sufre aun es bastante agudo, la mantenemos sedada para que pueda soportar el dolor de sus múltiples costillas fracturadas, es algo impresionante que esta mujer sobreviviera, en todos mis treinta y cinco años de ejercicio de la profesión, en mi vida había visto un caso que me marcara tanto como el de esta mujer, se ensañaron con ella de una manera miserable, ella cuando despierta, únicamente llama a Mateo, dice que es su hijo.
En ese preciso momento