41- No pudo evitar mirar sus ojos tristes.
Un CEO como Sebástian no se disculpaba con absolutamente nadie, era algo que nunca se había visto, pero para Cloe, no significaba absolutamente nada aquella disculpa, la había herido en lo más profundo de su corazón.
-Hoy no iré a la empresa, me quedaré en casa, dijo ella sacando a Sebástian de sus pensamientos.
-Te prepararé el desayuno, dijo ella tristemente.
-No es necesario Cloe, estaré en casa hoy.
Ella sin hacer ningún comentario más, fue a la cocina y preparó un delicioso desayuno, aunq