Narrado por Gabriel Calvelli
Estaba en las duchas del polideportivo, dejando que el agua fría golpeara mi nuca para bajar la adrenalina del partido y el incendio que Isabella había dejado en mis venas. Me sequé rápido, me puse unos vaqueros oscuros y una camiseta negra de tirantes que dejaba al descubierto la tinta negra que recorría mis hombros y bajaba por mis antebrazos.
El teléfono vibró sobre el banco de madera. Era una notificación de WhatsApp.
Cuando abrí el mensaje, casi se me cae el ce