CAPÍTULO 89 — Mil pedazos.
Irina.
Mi mente daba vueltas intentando entender lo que acababa de suceder con Damien. Aquel beso inesperado había sacudido mi mundo, y la rapidez con la que todo se desarrolló me hizo sentir abrumada. No podía negar que había sentido una conexión especial con él, pero también había experimentado miedo y confusión.
Llegamos de vuelta a la mansión, y Damien apenas pronunció palabra en todo el camino. Bajé de la camioneta con la mirada perdida, sin atreverme a mirarlo a los ojos. La vergüenza me