CAPÍTULO 105 — La pulsera.
Damien.
—¿Y hasta ahora me lo dices?
—No ha dado señales de nada… pero lo estoy siguiendo… sé que tiene algo… y es muy extraño…
Me levanté un poco estresado, y luego tomé el teléfono para ver las notificaciones de Irina.
“Después de las nueve”
Miré mi reloj, eran las ocho treinta, cuando mi hermano tomó una llamada.
—¿Qué? ¿Dame la dirección? ¡Pero por qué carajos se lo permitieron!
Me levanté enseguida cuando él lo hizo, y su mirada fría hizo algo en mí,
—¿Qué ocurre?
Pero Alex dio una