Mundo de ficçãoIniciar sessãoArturo y Rebecca llegaron a la constructora, ella le pidió que la dejara en la entrada para no bajar en el estacionamiento, ese lugar le daba miedo, le dijo.
—Tus deseos son órdenes mi pequeña— y le tiró un beso volado.
—Gracias mi señor— dijo dándole un guiño.
Rebecca caminó desde la acera hacia el edificio sintiendo la mirada de todos sus compañeros encima de ella. Respiró hond







