Mundo ficciónIniciar sesiónRebecca.
Abrí un poco mis ojos y la luz de la mañana entraba por entre las cortinas de la habitación. Me removí un poco en la cama, sentía un peso en mi cintura y mis piernas y su respiración en mi cuello. Era agradable despertar en sus brazos, me sentía amada, deseada y protegida a la vez. Era un sentimiento de paz, de calma.
Sentí como su mano se deslizaba suavemente de mi cintura a mi cadera y fue bajando hasta el interior de mis muslos y subiendo poco a poco







