Mundo ficciónIniciar sesiónEl búnker de Damián Ochoa estaba enterrado 40 metros bajo montañas de Corea del Norte, donde gritos no pueden escapar y esperanza va a morir.
Diego despertó en una celda de concreto que medía exactamente tres metros por tres metros. Sus músculos protestaron mientras se incorporaba sobre el suelo helado, cada movimiento un recordatorio doloroso de la herida que aún sanaba en su abdomen. La luz LED constante que emanaba del techo convert&i







