Mundo ficciónIniciar sesiónLa dirección en Osaka los llevó a templo budista abandonado donde el pasado y futuro colisionaban en presente imposible.
Los muros de madera centenaria se alzaban contra el cielo plomizo como testigos silenciosos de oraciones susurradas y esperanzas rotas. El taxi se alejó por el sendero de grava, dejando tras de sí una estela de polvo que se asentó lentamente sobre los jardines descuidados. Diego ayudó a Valentina a bajar del vehículo,







