Mundo ficciónIniciar sesiónEl Hospital Cantonal de Sion olía a antiséptico y segundas oportunidades que Diego Cortés no estaba seguro de merecer.
Las paredes color verde pálido reflejaban la luz artificial de las lámparas fluorescentes, creando un ambiente clínico que hacía que cada respiración se sintiera como un recordatorio de la fragilidad humana. Diego estaba sentado en la cama del hospital, con la espalda apoyada contra las almohadas rígidas, o







