Mundo ficciónIniciar sesiónEl impacto contra el agua a 100 km/h es como golpear concreto, pero Diego Cortés había sobrevivido demasiado como para morir de simple gravedad.
El océano lo recibió con violencia absoluta. El dolor explotó en cada terminación nerviosa cuando su cuerpo atravesó la superficie, la física transformando el agua en una pared sólida que destrozó huesos como si fueran ramas secas. Escuchó el crujido de sus costillas







