Sala de reuniones.
Primera sesión.
La sala de reuniones estaba impregnada de tensión cuando Kereem entró. Los altos funcionarios y ministros presentes se acomodaron en sus asientos, y los murmullos cesaron al instante. Kereem ocupó su lugar en la cabeza de la mesa, con la mirada fija en los documentos que tenía delante.
Naim estaba en la otra punta, era una estrategia, y su primo Emré a su derecha.
Su tío y algunos familiares, estaban en las sillas, mientras que en la mesa seguían los miembro