UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 24. Un hombre con ¿suerte?
UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 24. Un hombre con ¿suerte?
El recorrido continuó, pero ya nada era lo mismo. Leny se había encerrado en un silencio gélido, tan impenetrable que ni Kenneth, con toda su elocuencia, sus bromas o sus protestas por su trasero magullado lograba romper.
El traqueteo del carruaje, que antes era apenas un murmullo de fondo mientras bebían y se quejaban juntos, ahora parecía un martilleo constante. Ella se mantenía apartada, mirando siempre por la ventana como si algo f